Hola a todas y todos!
Les comparto esta historia porque me parecio MUY real... asi que espero que les mueva "algo". Sin importar como sean nuestras vidas o nuestras actividades... SIEMPRE estas construyendo... asi que disfruta y se feliz con tu rol de mama. Y si tienes la dicha de tener a una mama invisible de esposa o de amiga o una entra en tu vida, recuerdale lo valiosa que es para ti y para los suyos.
Saludos y mucha luz!
Cynthia de la Peña
MADRES INVISIBLES
Hay dias en que se siente el peso de ser madre de familia: que todo te fastidia, como cuando estas en el telefono y uno de los chicos entra a decirte que si lo puedes llevar a tal lado, o que si le das esto o aquello, como si no fuera obvio que en ese momento estas ocupada. Por dentro piensas ¿que no ves que estoy en una llamada? ¡Obviamente no! Ni lo toman en cuenta. Igual si estas cocinando, o limpiando el piso, o poniendo la ropa en la lavadora; parece que fueras una persona invisible; la mama invisible.
Algunos dias se siente como si fueras solo un par de manos....me arreglas esto?, me abres esto?, me amarras aca?, me abotonas....?; otros dias me he sentido un reloj que solo da la hora....o la guía del sky...en que canal esta el Disney channel?...
Otras veces he estado segura de que estas manos que alguna vez sostuvieron libros entre sus manos, hicieron excelentes trabajos en la universidad, y recibieron el titulo universitario se han perdido entre huevos fritos, arroz y guisados, lavadoras y el volante del auto.
Una noche asisti a una reunion de amigas para dar la bienvenida a una de ellas que volvia de un viaje increible; estaba ahi sentada y en un momento empece a comparar mi vida con la suya y no pude dejar de compadecerme; de pronto ella se me acerco con un paquete envuelto para regalo y me dijo: te traje este libro de las mas hermosas catedrales en Europa; de repente no entendi porque me lo habia traido; llegue a mi casa, lo abri y la dedicatoria era: 'Para ti, amiga del alma, con toda mi admiracion, por la grandeza de lo que estas construyendo cuando nadie te ve.'
En los dias posteriores me devore el libro y descubri en el verdades que cambiaron mi vida.
Nadie puede decir con certeza quienes construyeron estas magnificas catedrales, no se tiene registro de sus nombres. Estos constructores trabajaron toda su vida en una obra que nunca verian terminada; hicieron grandes esfuerzos y nunca esperaron credito, Su pasion por el trabajo era alimentada por su fe y por la conviccion de que nada escapa a la mirada de Dios.
El libro cuenta la anecdota de un hombre poderoso que fue a supervisar la construccion en una de estas catedrales y se encontro con uno de los trabajadores que tallaba un pajarito en una de las vigas de madera que sostendrian el techo, curioso le pregunto que porque perdia su tiempo tallando esa figurilla en una viga que nadie veria ya que seria cubierta con yeso y le respondio: 'porque Dios si lo ve'.
Cuando termine el libro, todo tuvo sentido; fue como si escuchara la voz de Dios murmurando en mi oido: 'ya ves, hijita, ningun esfuerzo o sacrificio que haces pasa desapercibido a mis ojos, aun cuando estes realizando tus labores en soledad; ningun boton que pegues, ningun huevito revuelto que hagas es un acto demasiado pequeño para que yo no lo vea y eso me haga sonreir. Estas construyendo una gran catedral, solo que ahora no puedes ver en lo que tus esfuerzos se convertiran.'
Ahora entiendo que ese sentimiento de 'invisibilidad' que senti no era una afliccion, era el antidoto para mi egoismo y mi orgullo; era la cura para el querer estar siempre en el centro.
Me ha ayudado mucho a ubicarme el verme a mi misma como una constructora. El autor de este libro dice que en la actualidad no se construyen este tipo de edificios porque ya no hay personas con ese espiritu de sacrificio que esten dispuestas a dar su vida en una labor que a la mejor nunca vean concluida.
Cuando pienso en eso, solo deseo que cuando mi hijo invite a sus amigos a la casa, no les diga: 'te invito porque mi mama se levanta a las seis am a hacer unos pays deliciosos, ademas plancha personalmente los manteles en los que nos sirve la comida y trapea a rodilla la sala y comedor', porque eso seria estarme construyendo un monumento a mi misma; no, lo que deseo desde el fondo de mi corazon es que mi hijo les diga: 'te invito a mi casa porque ahi te la vas a pasar muy bien', Mi meta es hacer de mi casa un verdadero hogar, un lugar a donde mis hijos quieran llegar porque puedan estar felices y relajados y que por esa razon, quieran traer a sus amigos.
Como madres de familia, estamos construyendo grandes catedrales; mujeres y hombres de bien; almas que vayan al cielo y lleven entre sus manos a todos los suyos.
Mientras laboramos no podemos estar absolutamente seguras si lo estamos haciendo bien, pero un dia, es muy posible que el mundo se maraville, no solo por lo que habremos construido, sino por el bien y la belleza que habremos aportado por todo el trabajo silencioso de las 'madres invisibles'.
domingo 14 de junio de 2009
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